El LAUFENN I FIT ICE / LW71 en medida 235/55R18 (con índice de carga y velocidad 100T y preparado para Clavos / Studdable) es un neumático invernal de alto rendimiento y tracción extrema perteneciente a la categoría Passenger & SUV Winter / Studdable Ice & Snow Tire.
Esta medida en aro 18, de pisada ancha y perfil medio, es un estándar muy difundido en SUVs medianas y grandes, crossovers y sedanes ejecutivos (como Toyota RAV4, Hyundai Tucson, Kia Sportage, Volkswagen Tiguan, Audi Q3, Volvo XC60, Chevrolet Equinox, Jeep Compass, entre otros) que deben transitar en zonas de clima extremadamente frío, nieve acumulada e hielo duro sin perder confort ni estabilidad.
Características Clave de Alto Rendimiento
Configuración Apta para Clavos Metálicos (Studdable): Cuenta con orificios pre-moldeados dispuestos estratégicamente a lo largo de la banda de rodamiento para la instalación de clavos. Esta solución otorga un agarre mecánico directo sobre placas de hielo vivo, hielo negro y nieve congelada, reduciendo drásticamente las distancias de frenado y previniendo pérdidas de control.
Diseño Direccional en "V" de Alta Evacuación: Su huella direccional en forma de flecha canaliza y expulsa con fluidez la nieve derretida (slush), la aguanieve y el agua helada hacia los laterales, rompiendo la película líquida sobre la calzada para asegurar la tracción continua y prevenir el hidroplaneo (aquaplaning).
Compuesto de Goma para Frío Extremo (Tecnología Hankook): Formulado con un caucho de invierno avanzado que mantiene la flexibilidad y la adherencia química a temperaturas muy por debajo de los 0 °C, evitando el endurecimiento o la cristalización característicos de las cubiertas de verano o multipropósito.
Laminillas 3D de Alta Densidad (3D Wave Sipes): Dispone de un denso entramado de micro-ranuras tridimensionales que se entrelazan al acelerar o frenar. Estas brindan rigidez a los bloques en asfalto seco y actúan como garras mecánicas sobre superficies heladas o con escarcha.
Perfil Serie 55 e Índice 100 (hasta 800 kg por rueda): Su relación de aspecto proporciona el punto medio ideal entre la rigidez lateral necesaria para mantener el aplomo en curvas a velocidad de ruta y la amortiguación requerida para absorber imperfecciones de la calzada, protegiendo las llantas ante congelamientos y pozos.